Lamas dobladas o separadas
Un golpe o una mala maniobra puede deformar una parte del paño y hacer que roce o se atasque. Revisamos el daño, la unión entre lamas y el paso por las guías. Si el perfil admite una sustitución parcial y existe un recambio compatible, valoramos cambiar solo la zona afectada.
Guías que rozan o se han abierto
El roce puede estar relacionado con una guía deformada, fijaciones que han cedido o un paño desalineado. Antes de ajustar, comprobamos el conjunto y el soporte. Corregir la guía sin resolver la causa puede hacer que el atasco vuelva.
Eje, soportes y suspensión
Cuando el cierre baja torcido, pesa de forma extraña o se descuelga, la revisión debe incluir el sistema que soporta y enrolla el paño. Son componentes que requieren intervención profesional. No desmontes el cajón ni intentes tensar o liberar muelles.
Lama final y puntos de cierre
Si la persiana llega al suelo pero no encaja, revisamos la lama inferior, los apoyos y los cierres. Un ajuste puede ser suficiente; cuando hay deformación o desgaste importante, puede ser necesario sustituir piezas. Indica si el fallo apareció tras un golpe o de forma progresiva.
Accionamiento manual o eléctrico
Una persiana pesada no siempre necesita un motor nuevo. Comprobamos si el recorrido mecánico ofrece resistencia y cómo funciona el accionamiento. En cierres motorizados, se valora también el mando, el control y los límites del recorrido antes de decidir la intervención.